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Día Mundial sin Tabaco

31 de mayo

1. Objetivo

Informar y concientizar a la población en general y a los adolescentes en particular, acerca de los daños que ocasiona el fumar; así como dar a conocer los beneficios que se obtienen al no fumar.

2. Antecedentes

La Organización Mundial de la Salud (OMS), instituyó, hace 14 años, el Día Mundial sin Tabaco, con el propósito de que tanto los gobiernos de sus Estados miembros, como la sociedad en su conjunto, reflexionen sobre el tema del tabaquismo; sus riesgos y consecuencias para la salud de los fumadores, y de quienes se encuentran en su entorno como en el trabajo o en el hogar, convirtiéndose de esta manera en fumadores involuntarios y pasivos.

3. El lema del Día Mundial sin Tabaco 2003

Se refiere al Slogan << Películas sin tabaco, moda sin tabaco ¡Acción!>>. En noviembre del 2002, varias asociaciones médicas se unieron a la OMS y al proyecto sobre películas sin tabaco de la Universidad de California, en San Francisco (Estados Unidos de América), en su llamamiento a las industrias del entretenimiento y de la moda, para que dejen de promover un producto que mata a la mitad de sus consumidores regulares. Se invitó en particular a la industria cinematográfica de los Estados Unidos de América y de la India a asociarse a este movimiento mundial para que las películas dejen de promover el tabaco.

4. Situación del Tabaquismo

Para el 2030, el tabaquismo será la principal causa de muerte en el mundo, lo que hace indispensable establecer una política mundial que favorezca todos los esfuerzos encaminados a su control y, sobre todo, a la prevención del inicio del consumo entre los niños y jóvenes.

La OMS, ha establecido que el hábito de fumar cigarrillos es causa directa o indirecta de cerca de cuatro millones de muertes al año en todo el mundo, de las cuales la tercera parte ocurre en países en vías de desarrollo. Si las tendencias actuales se mantienen, alrededor de 500 millones de personas morirían a causa del tabaco, la mitad de ellas durante su madurez productiva, con una pérdida individual de 10 a 20 años de vida.

En 1988, la Dirección General de Epidemiología y el Instituto Mexicano de Psiquiatría, (Secretaría de Salud), realizaron la primera Encuesta Nacional de Adicciones (ENA) misma que seria repetida en 1993 y 1998.

5. Prevalencia de fumadores

En México, de acuerdo a cifras del Consejo Nacional contra las Adicciones (CONADIC), el 27% de las personas entre 12 y 65 años de edad, son fumadores; lo que representaba en 1998 a más de 13 millones de habitantes, de ellos, aproximadamente el 50% se encuentra entre los 19 y 34 años de edad; el 57.4% no fuman y el 14.8% refirieron ser ex fumadores. Hay diferencias importantes en cuanto al género, pues mientras el 42.9% de los varones son fumadores, entre las mujeres esta proporción asciende al 16.3 por ciento.

6. Consumo de tabaco en niños y jóvenes

Los adolescentes han sido en quienes se enfoca la mayoría de estrategias publicitarias de la industria tabacalera a escala mundial ya que representan un campo sumamente fértil donde cosechar grandes ganancias, toda vez que son cerca de 100 mil jóvenes que se logra enrolar diariamente en las filas de adictos a la nicotina.

Los últimos estudios realizados en nuestro país señalan que el 27.7% de la población entre 12 y 65 años es fumadora, lo que representa en 1998 a más de 13 millones de habitantes. Por otra parte, el 57.4% no fuma y el 14.8% refirieron ser exfumadores. Hay diferencias importantes en cuanto al género, pues mientras el 42.9% de los varones son fumadores, entre las mujeres esta proporción asciende al 16.3%. El grupo de edad con mayor prevalencia de tabaquismo es el de 18 a 29 años (ENA, 1998).

De acuerdo con la cantidad y frecuencia de consumo de cigarrillos, el 52% de los usuarios de tabaco fueron clasificados como fumadores leves, 57.2% como moderados y el 13.1% como severos (consumo diario de 16 o más cigarrillos).

Alrededor de un 10% de los adolescentes son fumadores, en una relación de 3 varones por cada mujer. Un 61.4% de los fumadores reportó haberse iniciado en el consumo antes de los 18 años de edad: un 39.7% entre los 15 y los 17 años; 19.6% entre los 11 y los 14 años y un 2.1% a los 10 años o antes (ENA, 1998).

7. ¿Por qué fuman los adolescentes?

La adolescencia es un periodo de transición, en el que los jóvenes experimentan diversas conductas sociales, a través de las cuales expresan su independencia respecto a sus padres, y es en este periodo cuando pueden adquirir con mayor facilidad el hábito de fumar.

a) Algunos factores:

§          Por curiosidad, quieren saber a que sabe y que se siente.

§          Por aceptación, cuando conviven con amigos y estos fuman, ellos también lo hacen para sentirse integrados y aceptados por el grupo.

§          Por rebeldía, para demostrar su inconformidad ante la sociedad.

§          Por imitación, quieren imitar a sus padres, tíos, hermanos, amigos, maestros.

§          Por disponibilidad, cuando ven que tienen acceso a ellos porque están en casa o se los ofrecen.

§          Por deseo de ser adultos, cuando los medios de publicidad presentan a un fumador como una persona madura, audaz, atractiva para el sexo opuesto, admirada, resulta lógico que ellos se quieran identificar de la misma manera.

b) El tabaquismo se clasifica en:

Tabaquismo sedante. Fumar para tranquilizarse, para contrarrestar los estados de ansiedad y tensión, aquí el hábito de fumar es variable según el estado de ánimo.

Tabaquismo estimulante. Cuando se realizan tareas monótonas, se fuma para evitar la fatiga y continuar trabajando, se fuma para estimularse, se acostumbra inhalar profunda y lentamente el humo con el objeto de absorber mayor cantidad de nicotina (inconscientemente).

Tabaquismo adictivo. Es cuando ya existe una dependencia al tabaco originada por la nicotina.

Tabaquismo automático. Cuando se convierte en un hábito automático inconsciente, es decir, se fuma un cigarro tras otro, aún sin haberlos terminado.

8. Como se mantiene la adicción

El mantenimiento de un individuo como fumador, depende de factores como los siguientes:

§          Que el sujeto logre una tolerancia al fumar.

§          Que la practica de fumar le reporte efectos placenteros ya sea en el orden biológico o sensorial.

§          Que el fumar le sirva como estímulo para realizar determinadas actividades.

§          Que el fumar le ayude a manejar tensiones o situaciones que le provocan malestar, depresión o ansiedad.

§          Que el fumar le reporte alivio en relación con los síntomas molestos que el sujeto puede presentar cuando está cierto tiempo sin consumir nicotina (síndrome de supresión) (Zaldívar, 1999).

Cuando una persona ha creado tolerancia al tabaco, se desarrollan la habituación y la dependencia.

§          Habituación: "Es una condición que surge producto del uso repetido del tabaco (nicotina), existiendo en el sujeto un deseo, no compulsivo, de fumar debido a las sensaciones de bienestar que esta actividad le proporciona, existiendo cierto grado de dependencia psicológica, pero con ausencia de dependencia física y por lo tanto de los síntomas del síndrome de abstinencia." (Zaldívar, 1999).

§          Dependencia: "Es un estado de adicción ( intoxicación periódica o crónica) que surge con el consumo repetido de tabaco (nicotina) existiendo en el individuo un deseo compulsivo de fumar y obtener el cigarro (la nicotina) por cualquier medio, incluyendo la tendencia a aumentar el consumo con la dependencia física y psíquica, por lo que en ausencia de dicha sustancia aparecen los síntomas del síndrome de abstinencia." (Zaldívar, 1999)

§          Dependencia física: Se define como la necesidad compulsiva de fumar cuando los niveles de nicotina se encuentran bajos en la sangre. Resulta de un proceso de adaptación biológica (tolerancia) (Sansores, 1999)

§          Dependencia psicológica: Es el deseo compulsivo de fumar cuando los niveles de nicotina están altos en la sangre. Es el resultado de la relación entre el acto de fumar y un evento especifico dentro de la vida cotidiana, por ejemplo, el estar en reuniones, después de comer, al ingerir alcohol, beber café y algunos sentimientos como el estrés, la relajación, el enojo, la desesperación, ó el placer.

§          Síndrome de abstinencia: El síndrome de abstinencia se define como una serie de síntomas adversos que se presentan ante la suspensión abrupta de una droga - en este caso la nicotina - dichos síntomas van desde dolor de cabeza, sequedad de boca, nauseas, mareos, irritabilidad, etc. (Sansores, 1999).

9. Problemas de salud

El consumo de tabaco puede ocasionar daños a la salud como:

§          Cáncer de lengua, boca, estómago y pulmonar.

§          Problemas cardiovasculares

§          Enfisema pulmonar

§          Bronquitis crónica

§          Irritación, tos e infecciones

§          En la mujer embarazada ocasiona nacimientos prematuros, bebés con bajo peso e incluso muerte del feto.

El Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (INER), reveló que únicamente para atender estos padecimientos se gastan anualmente en esa institución 16 millones de pesos, que representan la cuarta parte de su presupuesto anual.

La tasa de muerte por cáncer de pulmón ha aumentado en ambos sexos durante los últimos años, sin embargo, continúa siendo más elevada entre los hombres (2.5 hombres por cada mujer). No obstante, esta relación se está modificando, lo que podría tener como causa el aumento en el consumo de tabaco entre la población femenina.

10. Embarazadas fumadoras

Las evidencias demuestran que los hijos de madres fumadoras nacen con un peso menor al de los hijos de madres no fumadoras, y se ha comprobado que existe un aumento en los niveles de carboxihemoglobina en la sangre fetal, con la consecuente reducción de su capacidad de unión al oxígeno y en la presión con la que este es liberado a los tejidos, lo que se traduce en hipoxia fetal. De esta manera, en la incidencia de partos prematuros y mortalidad perinatal atribuidos al tabaco se incrementa notablemente en relación con los hijos de madres no fumadoras. También se ha reportado un 10% y un 20% de aumento en el riesgo de aborto espontáneo, así como un incremento en la frecuencia del desprendimiento prematuro de la placenta, hemorragias durante el embarazo y ruptura prematura de membranas.

11. Fumadores involuntarios o pasivos

Tabaquismo pasivo, fumador involuntario o tabaquismo ambiental, se menciona cuando una persona que no fuma se ve expuesta al humo de tabaco en un ambiente cerrado, se incrementa en ellos el riesgo de padecer el mismo tipo de enfermedades a las que se ve expuesto el fumador; por ejemplo las infecciones respiratorias agudas.

Los adultos expuestos en forma crónica al humo de tabaco ajeno también se enfrentan a riesgos pequeños pero reales, de cáncer de pulmón y a riesgos más altos de enfermedad cardiovascular.

12. Tratamientos farmacológicos

Se ha observado que 77% de los fumadores quieren dejar esta adicción y han tratado al menos una vez; 50% de los consumidores de heroína y cocaína declaran que es más difícil dejar el cigarro que las otras drogas.

De cada 100 fumadores, únicamente dos dejan el tabaquismo cada año sin ayuda, uno de estos evitará una muerte prematura por enfermedades asociadas al tabaco y tendrá un incremento de 15 a 20 años en su esperanza de vida. El 1.2% de los ex fumadores, dejó de fumar apoyado con algún tratamiento.

Los adictos a la nicotina deben recibir tratamiento médico, tal como se brinda para las adicciones o drogas ilegales, incluso algunos autores consideran al tabaquismo un tipo de enfermedad crónica.

El medicamento "ideal" para la cesación del tabaquismo es aquel capaz de reducir la dependencia a la nicotina, se han probado diversos medicamentos, hasta el momento los únicos aceptados son las terapias de reemplazo de nicotina (TRN) y el clorhidrato de bupropión como terapia no-nícotinica; en la Clínica contra el tabaquismo se utilizan estos dos tipos de tratamientos farmacológicos.

El 87% de los fumadores inician el consumo de cigarrillos entre los 11 y 23 años.

13. Beneficios al dejar de fumar:

El corazón trabaja con menor esfuerzo, los pulmones reciben aire puro y se respira con facilidad, se cansa menos ya que el cuerpo recibe más oxígeno, tendrá mejor salud y apetito. No se gastará dinero en comprar cigarros.

R. Sansores (Jefe Depto. Invest. En tabaquismo del Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias, INER), aseguró que cada año surge un millón de nuevos fumadores en México, principalmente en mujeres y adolescentes quienes por ése hábito reducen 20 años su expectativa de vida. De acuerdo con la Encuesta Nacional de Adicción más reciente, entre 1995 y 1998 se incrementó 3.9 millones el número de usuarios de tabaco, al pasar de 9.5 millones a 13.4 millones de individuos, lo que equivale a un aumento porcentual de 0.5% al año.

14. Algunas recomendaciones:

Cuando te decides a dejar de fumar, anota en un papel (antes de encender el cigarrillo) el número de cigarros fumados diariamente, la hora, los sentimientos y las actividades con que los asocias, esto será de gran utilidad para identificar tus puntos débiles; realizarlo durante una semana aproximadamente.

Hacer un ejercicio en el cual se anote la cantidad de dinero gastado diariamente para adquirir cigarros, por semana, por mes, por año y multiplicarlo por todo el tiempo que se ha fumado. Pensar en lo que hubiera podido adquirir con este dinero que literalmente se ha hecho humo.

Fijar una fecha para dejar de fumar y hacer el mejor esfuerzo por cumplirla.

Desechar cigarros, ceniceros, encendedores y todo lo que se asocie con el tabaquismo.

Cambiar rutinas y si no se hacía, empezar a realizar ejercicio físico.

Cambiar hábitos alimenticios, incrementar el consumo de agua (2 litros al día), frutas y vegetales.

Aprender a manejar el estrés, destinar al menos 10 minutos para relajarse. Comunicarse con los amigos y familiares informándoles, que se esta dejando de fumar y que se necesita su apoyo.

15. Bibliografía

Página internet http:/www.facmed.unam.mx

Revista CONADIC."Ubicate" Limpia tu aire del humo del tabaco. Mayo 2001, CONADIC, Secretaría de Salud. páginas 31

Gaceta UNAM del 20 de enero del 2003.

Tríptico del tabaco, Secretaría de Salud.

MORALES González, Verónica M. "La importancia de la información en la prevención del tabaquismo en jóvenes de preparatorias y Colegios de Ciencias y Humanidades de la UNAM," Facultad de Ciencias Políticas y Sociales UNAM. México D. F. 2002.

16. Referencias citadas

§          Sansores, R. & Espinoza A. Programa cognitivo conductual de la clínica para dejar de fumar. Instituto Nacional de Enfermedades Respiratorias (1ª edición). pp. 13-32. México 1999.

§          Tapia, R.; Cravioto.; Medina-Mora, M. E.; Hoy, Jesús. & Kuri, P. Encuestas Nacionales de adicciones 1988, 1993, 1998. El Consumo de Tabaco en México y Tercera Encuesta Nacional de Adicciones. Secretaría de Salud. pp 53-59. México, 2000.

§          Zaldívar, D. Como dejar de fumar: Una Guía Práctica. Ministerio de Salud Pública. Escuela Nacional de Salud Pública. Centro de Perfeccionamiento Gerencial (sin Publicar). La Habana, Cuba, 1999

 

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